miércoles, 23 de septiembre de 2009

El río Tuerto no nace en Quintana del Castillo, aunque las univesidades de León y Oviedo te concedan un doctorado por afirmarlo.



Ejemplar de la Biblioteca Pública de León.

Ningún testimonio cartográfico contemporáneo de ciertas garantías, vincula el nacimiento del río Tuerto con Quintana del Castillo, del mismo modo, que ningún habitante de los tramos altos del Tuerto asocia el nacimiento de este río a Quintana del Castillo. Sin embargo, ello se divulga en una publicación avalada por las universidades de León y Oviedo.

Si consultamos el libro Astorga y su territorio en la Edad Media (s.IX-XIV) escrito por María Consolación Cabero Domínguez , podremos comprobar en la página 45, como la autora afirma que el río Tuerto nace en Quintana del Castillo. El error es de extraordinaria gravedad por cuanto dicha autora está vinculada a Astorga y el río Tuerto es el de la ciudad, que como es evidente, resulta el eje central de toda su investigación.

Este libro fue el trabajo presentado por la autora como Tésis Doctoral en la Universidad de Oviedo en enero de 1987, siendo dirigida por el Dr. D. Javier Fernández Conde, Profesor de Historia Medieval en dicha Universidad. El tribunal consideró que la Tésis merecía la calificación Apto "cum laude". En fin, el prólogo que ocupa las páginas 11 y 12 está escrito por F. Javier Fernández Conde y tras felicitar a la Doctora Cabero, finaliza sus páginas afirmando: la civitas Astórica tiene ya su historia medieval. Y ello, pese aque la autora escribiría en la página 45 ... El río astorgano por excelencia es el Tuerto, que nace en Quintana del Castillo, remansa sus aguas en Villameca... . Pero este no es el único error contenido en esta Tésis Doctoral, sin embargo, se deberá de destacar por su importancia.

Según se indica en la página 13 (nota 1), el tribunal estaba constituido por los doctores: D. J. Ignacio Ruiz de la Peña, D. Carlos Estepa, D. Ermelindo Portela Silva, Dª Isabel Torrente y D. Ramón Alvargonzález.

Tras una serena reflexión cabe preguntarse... ¿qué credibilidad merecen las tésis doctorales universitarias en el campo de la historia? ¿es que acaso no se comprueban ni los datos más elementales? y entonces... ¿bajo que criterios se califican, y por quién?. En fin, era necesario advertir al lector sobre la cautela con la que se deben de leer los textos no históricos, sobre todo, los "garantizados" bajo la forma de Tésis Doctoral.