domingo, 25 de octubre de 2009

Error en el mapa de Felipe Rodríguez.



El profesor Felipe Rodríguez desarrolló su labor pedagógica en la escuela de la institución Sierra-Pambley ubicada en Villameca y permaneció durante su vida vinculado familiarmente a Quintana del Castillo, donde todavía tiene familiares y descendientes, al menos, durante los frecuentes periodos vacacionales.

El Museo de la Fundación Sierra-Pambley se halla localizado en la plaza de la catedral de la ciudad de León, y en él se exhiben una amplia exposición de libros u objetos asociados a aquellas antiguas escuelas de la institución. Entre otras cosas, se puede apreciar en este museo abierto al público, un mapa realizado por Felipe Rodríguez en el año 1935 con motivo de una excursión en la que participaron los alumnos de la escuela de Villameca.

El mapa en cuestión, realizado por el maestro de Villameca, abarca un amplio espacio geógráfico en el que se incluye también a la comarca de La Cepeda, pues era el punto de salida de los excursionistas y por otra parte, el marco más conocido para el profesor y los alumnos, al menos en teoría. Pero si acudimos a visitar el mencionado Museo comprobaremos un grave error en el mapa, en efecto, en la parte de dibujo destinada a representar las tierras de La Cepeda, el mapa exhibe un dudoso topónimo por aquellos años, el autor escribió sobre el mapa: Pantano de Villameca, a la falsa anotación toponímica le añadió un error gráfico, así es, se permitió dibujar el inexistente pantano lleno de agua, tal y como se comprueba verificando el color de la tinta, que resulta ser el mismo que emplea para representar el recorrido de los ríos.

Al salir del museo y pensar sobre ello, razoné que tal vez pudo añadirlo bastantes años después... decidí volver al museo. Tras informar a la persona responsable del museo acudimos a observarlo nuevamente y me confirmó lo que aparentemente se aprecia observando la coloración inalterada e idéntica de las tintas azuladas... NO SE RETOCÓ CON POSTERIORIDAD. Esta misma persona me contestó ante mí advertencia, que desconocía el error y opinó que era poco importante por que se trataba solo de un mapa realizado con motivo de una excursión, a continuación apuntó el error para informar en la fundación y averiguar algo sobre el tema.

Efectivamente, el mapa solo tiene valor sentimental, pues afortunadamente por aquellos años ya existían las fotografías, la prensa escrita, etc... así se lo manifesté, sin embargo, de haberse realizado en otra época anterior, el error cartográfico hubiese revestido mayor gravedad.

Tal y como se puede comprobar en internet, en las hemerotecas o en trabajos escritos realizados con motivo de la construcción del pantano y el posterior abandono de Oliegos, el embalse de agua y en consecuencia, su denominación como pantano de Villameca, sucedió con más de una década de retraso respecto a lo dibujado en el mapa, evidenciándose así el incomprensible error del maestro Felipe Rodríguez.

 

martes, 20 de octubre de 2009

La Crónica 16 de León. Los pueblos de León tienen unas cosas muy raras.




Hace ya casi 15 años que apareció una obra publicada por La Crónica 16 de León, sobre los pueblos de nuestra provincia. En ella se recogían "por ayuntamientos" algunos de los datos más básicos de cada lugar.

Cada población viene acompañada por una fotografía y un recuadro bajo el título de Cosas del pueblo, que pretende ser un apunte adicional a la escasa información numérica que le precede. En este apartado de Cosas del pueblo se anotan fechas destacadas de la población o información de caracter histórico-cultural.

Pero es necesario advertir a todas aquellas personas que deseen acercarse al conocimiento histórico-cultural de cualquiera de los pueblos que forman parte del Ayuntamiento de Quintana del Castillo, que desechen la información que se facilita en esta obra, pues un buen número de los apuntes que se ofrecen sobre nuestras poblaciones no se corresponden con la realidad, e incluso, existen algunos detalles que evidencian la dejadez y falta de seriedad de los responsables de dicha obra, como por ejemplo, el atribuir al día 4 de abril relacionado con la Pascua, una festividad en todas las localidades del Ayuntamiento.

La obra se puede encontrar en un buen número de bibliotecas y según se informa en ella, los textos de Cosas del pueblo fueron realizados por Luis Pastrana y Pablo Juárez, estando dirigido el equipo de recopilación de datos por María del Mar Pérez.


sábado, 10 de octubre de 2009

El Libro de la lata va a dar la lata. Años después de su robo, el original permanece desaparecido.




 Con este nombre de Libro de la lata se conocía en el Archivo Histórico Provincial de León (A.H.P.L.), a una encuadernación de varios siglos de antigüedad que apareció en Quintana del Castillo y que trataba entre otras cosas, de los privilegios de los hijosdalgo de La Cepeda, Valdesamario, La Utrera, etc... Pero hace ya algún tiempo, esta importante fuente escrita fue entregada al A.H.P.L. con la intención de que fuese conservada y custodiada en mejor estado, en teoría, en unas condiciones de primer nivel.



Pasados algunos años, a finales de los años 90, lo pude consultar en el A.H.P.L. que se halla situado en las inmediaciones de la Puerta Castillo de la ciudad de León. Cuando acudí a verlo me informaron de que en el archivo lo conocían por el nombre de Libro de la lata, pues la encuadernación original estaba introducida en una lata cuando apareció en el Ayuntamiento. Dicha lata se construyó para conservarlo en mejores condiciones, protegiéndolo de cualquier posible incidente o contratiempo y con ella fue entregado y conservado en el A.H.P.L. hasta que desapareció.



El libro fue tenido desde siempre en una alta estima y el archivo exhibía en sus paredes alguna reproducción ampliada de las páginas de esta obra, por ejemplo, en la antigua sala de obras de referencia y microfilm que existía antes de que se llevase a cabo la reforma del archivo.

Pero lo que me llamó la atención y nunca llegue a comprender del todo, es porqué el libro no se hallaba guardado como los demás. Ignoro si la directora desconfiaba del resto de los trabajadores o si se producían robos de los fondos con regularidad, pero al Libro de la lata sólo se podía acceder solicitándolo por ese nombre al trabajador/a de turno. Entonces, el trabajador tenía que pedirle permiso a la directora Carmen para que autorizase su consulta, que según me explicaron, consistía en dejar acceder al trabajador a su despacho donde ella lo tenía guardado, es decir, como si el libro fuese suyo.



No tengo información sobre el aspecto del libro en el momento de ser entregarlo al archivo provincial, pero el Libro de la lata con su lata fueron restaurados, y todo indica que fue una decisión acertada pues el resultado de la restauración fue sobresaliente y se garantizaba su conservación para los próximos siglos.

Evidentemente, yo ya conocía su existencia y su contenido antes de ir al A.H.P.L., y de hecho, fui al archivo sólo por conocer el original, pero me sorprendió. El libro restaurado era de una gran belleza, una auténtica obra de arte, y en verdad, entre los varios miles de libros que he consultado durante esta última década (incluidos incunables) todavía no he vuelto a consultar ninguno comparable en belleza, al menos, bajo mi criterio personal.

Antes de entregarse al A.H.P.L. se hicieron unas fotocopias para personal relacionado con el Ayuntamiento, y tuve la fortuna de que José Luis Blanco, antiguo alcalde, me prestó la suya durante unos días para poder leerlo, etc... ESTAS FOTOCOPIAS SALVAVAN EL CONTENIDO HISTóRICO DEL LIBRO DESDE EL PRIMER MOMENTO. Así pues, pude ya por entonces acceder a su contenido pero cuando lo contemplé en el archivo, aquel original coloreado y restaurado, lo reconozco, me deslumbró. En fin, por aquellos meses también estuve consultando otro material en el mismo lugar, pero no tardando mucho se cerró para su remodelación.



Pasado algún tiempo desde entonces, una desagradable noticia llegó a mis oidos: el libro de los hijosdalgo de La Cepeda, el Libro de la lata, había desaparecido. Y lo que son las cosas, pese a que el férreo control ejercido sobre está obra podría hacer pensar que iba a ser fácil encontrar a los culpables y recuperar el libro, el paso de los años ha demostrado la incapacidad o desinterés de los encargados de dicha investigación y la burlona pericia del ratero/a.

Las imágenes que aparecen en esta entrada del blog, se han realizado sobre una reproducción publicada del Libro de la lata.


miércoles, 23 de septiembre de 2009

El río Tuerto no nace en Quintana del Castillo, aunque las univesidades de León y Oviedo te concedan un doctorado por afirmarlo.



Ejemplar de la Biblioteca Pública de León.

Ningún testimonio cartográfico contemporáneo de ciertas garantías, vincula el nacimiento del río Tuerto con Quintana del Castillo, del mismo modo, que ningún habitante de los tramos altos del Tuerto asocia el nacimiento de este río a Quintana del Castillo. Sin embargo, ello se divulga en una publicación avalada por las universidades de León y Oviedo.

Si consultamos el libro Astorga y su territorio en la Edad Media (s.IX-XIV) escrito por María Consolación Cabero Domínguez , podremos comprobar en la página 45, como la autora afirma que el río Tuerto nace en Quintana del Castillo. El error es de extraordinaria gravedad por cuanto dicha autora está vinculada a Astorga y el río Tuerto es el de la ciudad, que como es evidente, resulta el eje central de toda su investigación.

Este libro fue el trabajo presentado por la autora como Tésis Doctoral en la Universidad de Oviedo en enero de 1987, siendo dirigida por el Dr. D. Javier Fernández Conde, Profesor de Historia Medieval en dicha Universidad. El tribunal consideró que la Tésis merecía la calificación Apto "cum laude". En fin, el prólogo que ocupa las páginas 11 y 12 está escrito por F. Javier Fernández Conde y tras felicitar a la Doctora Cabero, finaliza sus páginas afirmando: la civitas Astórica tiene ya su historia medieval. Y ello, pese aque la autora escribiría en la página 45 ... El río astorgano por excelencia es el Tuerto, que nace en Quintana del Castillo, remansa sus aguas en Villameca... . Pero este no es el único error contenido en esta Tésis Doctoral, sin embargo, se deberá de destacar por su importancia.

Según se indica en la página 13 (nota 1), el tribunal estaba constituido por los doctores: D. J. Ignacio Ruiz de la Peña, D. Carlos Estepa, D. Ermelindo Portela Silva, Dª Isabel Torrente y D. Ramón Alvargonzález.

Tras una serena reflexión cabe preguntarse... ¿qué credibilidad merecen las tésis doctorales universitarias en el campo de la historia? ¿es que acaso no se comprueban ni los datos más elementales? y entonces... ¿bajo que criterios se califican, y por quién?. En fin, era necesario advertir al lector sobre la cautela con la que se deben de leer los textos no históricos, sobre todo, los "garantizados" bajo la forma de Tésis Doctoral.


lunes, 21 de septiembre de 2009

Quintana del Castillo según Pascual Madoz



El arroyo Gándara a su paso por Quintana del Castillo.

El diccionario geográfico-estadístico-histórico de Pascual Madoz se refiere a Quintana del Castillo como Quintana alta o de Cepeda. Sobre nuestra población dice lo siguiente:

Lugar en la provincia de León, partido judicial y diócesis de Astorga, audiencia territorial y capitanía general de Valladolid, ayuntamiento de Sueros. Situado en una hondonada, dominada por una altura de que se precipita un arroyo que atraviesa el pueblo. Tiene 48 casas; escuela de primeras letras; iglesia parroquial (San Julián) servida por un cura de ingreso y presentación de dos voces mixtas; un castillo arruinado a un tiro de bala de la población., y buenas aguas potables. Confina con Oliegos, Palaciosmil, Villamariel y San Félix de las Lavanderas. El terreno es flojo y le fertilizan las aguas del arroyo mencionado. Productos: centeno, patatas, lino y pastos; cría ganados y alguna caza. Población: 44 vecinos, 268 almas. Contribución: con el ayuntamiento.